jueves 26 de noviembre de 2009

El Ayuntamiento de Madrid dice que se aprieta el cinturón


Las cuentas de 2010 descienden un 4,2% para responder a la crisis, sin menoscabar los servicios a los ciudadanos



El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón ha presentado las cifras del próximo ejercicio, diseñadas bajo una premisa: minimizar el impacto de la crisis en la vida de los madrileños.

Según afirma el alcalde, los presupuestos municipales para 2010 registran un descenso del 4,2% como consecuencia de la fuerte caída de los ingresos originada por la crisis económica y por la reducción en cerca de 300 millones de euros de las transferencias del Estado. Al ser el segundo año consecutivo que las cuentas municipales se escriben a la baja, el descenso acumulado desde 2008 es del 5,8%. Son 4.952 millones de euros de presupuesto consolidado, frente a los 5.170 de 2009.

Como ejemplo de esa política se afirma que todas las áreas de Gobierno ven reducidas sus dotaciones, menos la de Familia y Servicios Sociales, y las partidas destinadas a los distritos (donde los planes especiales y de barrio se llevan 138 millones). En Familia y Servicios Sociales, tres bloques ven aumentados notoriamente sus fondos: la red básica de servicios sociales, un 21,18%; los programas de educación, el 14,44%, y los de mayores, 1,41%.

Otro ejemplo de las medidas de austeridad eses la renuncia del Gobierno municipal a actualizar los tributos al IPC, incrementando la política de beneficios fiscales (ascenderán a 167 millones de euros) para favorecer a las familias con rentas más bajas y a las empresas en dificultades o para potenciar la política medioambiental. Se congelan los sueldos de cargos públicos, y se mantiene una subida salarial del 0,3% para los trabajadores municipales.

Incluso, dentro de las áreas que han visto reducidas sus asignaciones, registran un incremento las partidas que más directamente inciden en la calidad de vida de los ciudadanos. Por ejemplo, el deporte de base, donde las ayudas a los clubes modestos suben un 17,4%, mientras que en el caso de las escuelas deportivas, el incremento supera el 34%. La dinamización del comercio de proximidad con un aumento del 9% y el mantenimiento de las dotaciones de Madrid Salud o de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) son otra buena muestra de esa política.


Menos inversión, iguales servicios

La política de austeridad que según el ayuntamiento ha guiado la confección de las cuentas y que ha permitido reducir los gastos de funcionamiento en más de 50 millones, ha ido siempre pareja con la eficacia para mantener todos los servicios que se prestan a los ciudadanos y no renunciar a ninguno de los compromisos contraídos con ellos. Para conseguirlo, se reduce un 22,06% la inversión, el capítulo donde más margen de actuación tiene el Gobierno municipal, lo que no impedirá gestionar proyectos por 737,5 millones de euros, incluidos los proyectos a financiar a través del Fondo Estatal de Empleo y Sostenibilidad Local. Esta caída inversora no supone un perjuicio para la capital, dado que en los últimos años la capacidad inversora de la Ciudad de Madrid ha sido muy superior a la media nacional, lo que ha permitido no sólo encarar grandes infraestructuras vertebradoras sino también paliar el déficit inversor que venía arrastrando. También hay que pensar que al paralizarse las inversiones para la sede olímpica, esta reducción de la inversión no responderá tanto a la política de austeridad del ayuntamiento como a la reducción de los planes de construcción de infraestructuras deportivas y urbanísticas, así como a la necesidad de reducir el endeudamiento de la ciudad en lugar de seguir aumentándolo.

La reducción de la deuda municipal en 49 millones de euros, en un momento en el que la tendencia al alza es la tónica en el resto de las administraciones, completa el dibujo presupuestario del Ayuntamiento de Madrid para 2010. Con esa reducción, la deuda se sitúa en 6.710 millones de euros frente a los 6.759 con que finalizará el presente año, lo que en términos de deuda por habitante implica 2.161 euros frente a los 8.407 de la Administración Central. Esto significa que a cada ciudadano del municipio de Madrid le correspondería en concepto de pago de la deuda del Estado tres veces más de lo que le correspondería por la deuda de su Ayuntamiento. Pero éste parece ser un argumento bastante débil. No se puede justificar que el endeudamiento por habitante de la ciudad de Madrid sea "sólo" de un tercio comparado con el endeudamiento per cápita del estado. Está claro que el ayuntamiento ha incurrido en un endeudamiento exagerado por las incontables obras públicas en la ciudad que tardarán muchos años en amortizarse. No se puede justificar la propia irresponsabilidad presupuestaria con la irresponsabilidad aún mayor de otras administraciones.

El alcalde reclamó con urgencia la revisión del marco normativo que reconozca financieramente la singularidad de Madrid, ya que sus principales ratios económicos la acercan más a las comunidades autónomas que a los municipios. Madrid, por ejemplo, aporta al conjunto del PIB nacional un 11,9%, una cifra que sólo superan las comunidades de Cataluña, Andalucía y lógicamente la de Madrid. Ese porcentaje de participación equivale, por ejemplo, a la suma de seis comunidades: Murcia (2,6%), Baleares (2,5%), Asturias (2,2%), Navarra (1,7%), Extremadura (1,7%) y Cantabria (1,3%).

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Ciudad de Madrid 2010. Proyecto Presupuesto General Ayuntamiento de Madrid